CLAROSCUROS DE GOYA

Theodoro Elssaca
(Fuendetodos, España 1746 – Bordeaux, Francia 16 abril 1828)

CAPRICHOS 1799


Gesto satírico de mal humor
autorretrato, vital agudeza
suspicaz maestro del aguafuerte
adalid de la madrileña Quinta del Sordo
cerca la ermita y el puente de Segovia
cumbre de la colina de Carabanchel
a orillas de la cuenca del Manzanares.
Desde esos muros escurrieron lágrimas
develando impulsos y pasiones
cuando arrancaron las Pinturas Negras,
testamentario de imágenes mordientes.


Hojalatas de ingenio y caprichos
emoción e intensidad nada usuales
entre majas vestidas o desnudas.


Aterciopelado oscuro de Sanlúcar
donde “el sueño de la razón
produce monstruos” y vicios
inconfundibles de la poesía
plasmando desgarradora visualidad.


El sí pronuncian y la mano alargan
al primero que llega en matrimonio,
amañado hipócrita ardid
en busca de la libertad negada.


Vicio injusto sobre los débiles
artificio maligno del dominio
por el miedo temer lo que no existe,
la amenazante aparición del “coco”.


Parasitismo supersticioso
viejas celestinas urdiendo citas
galantes engañosas adulterinas.
Nadie se conoce, carnaval de máscaras.


Extravagancias, embustes y desaciertos
antes del amanecer de la centuria
El artífice huye de la Santa Inquisición.




DESASTRES 1810


Convulso de guerra e infortunios
desoladora carretada de cadáveres
acumulada amargura de las planchas
dolor de la pugna agriando su carácter.
Cortejos de abandonados fantasmales
en las calles, repulsivo panorama
de moribundos y espectros,
imágenes que comentan atrocidades

sórdido delirio del mundo masacrado.


Orfandad de la niña que deambula
llorando la noche del espanto
siguiendo a la amortajada,
estremecedora desolación
estampa de la madre infeliz,
grandiosa fuerza expresiva del hambre.
No hay quien los socorra,
figura que se yergue entre los cuerpos
cercenados del abandono.


Dieciochesca y acanallada España
intensa, dramática, angustiosa,
donde el más sordo emerge visionario.


Cuarenta años de encierro los grabados
sobre láminas de cobre enterradas
hondo testimonio del mensaje goyesco.




TAUROMAQUIA 1814 a 1816


Refugiándose en fiestas de toros
hombres prehistóricos y bestias,
primitivos lidiadores toreando a pie
tenebrosidad y trazo claroscuro
fiereza del fatal encuentro
enfrentados, sangre, arena y pasión
marcados al fuego del cobre




DISPARATES 1819 a 1823


Pozo ciego del sombrío culto al maligno


Atormentado por brujas y demonios
Aquelarre de rostros goyescos
invadido de murciélagos y gigantes
Entre cartones y tapices románticos
cruza Cronos devorando su tiempo


Iconografías que reflejan leyendas
refranes o proverbios españoles
y enigmáticos sueños disparatados
caminos del absurdo de la existencia
del reino de la impostura, fatal triunfo
de lo grotesco y el dolor de la muerte.


Goya a caballo de dos siglos
enorme caudal de pinturas y tapices
enarbolando pinceles y buriles
mostrando del mundo llagas y vísceras


Llegada la vejez y el desamparo,
doloroso exilio en prensas litográficas
acecha tu muerte apenas precedida
por la de William Blake y Beethoven.
Busco las huellas del gigante
reclamaré sus huesos en tórculos

grabados del exilio en Bordeaux.

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