DISCIPLINA DAS ORGANIZACIÓNS OBREIRAS. Suárez Picallo, Sindicalista na Arxentina (4)

Ramón Suárez (Picallo) comenta neste artigo o necesario que é a disciplina nunha organización obreira. “…sin cohesión non poderá levarse adiante nunca unha acción seria e de positivos beneficios para á nosa clase…“,”…a burguesía sabe que o día no que os traballadores se poñan de acordo para levar adiante unha acción conxunta, terminou para sempre seu predominio…


DISCIPLINA Y ORGANIZACIÓN (1)


(1) Boletín de “La Unión del Marino”, nº 19, 14 de marzo de 1919.

Mucho se ha discutido y se discute en el campo obrero acerca de la disciplina en las organizaciones obreras.
No puede existir organización donde no existe disciplina. No se trata de una disciplina prusiana, que convierta a los hombres en simples autómatas, ejecutores de órdenes de terceros. No. Trátase de que los trabajadores se den a sí propios una norma de conducta que fije su acción en el seno de la colectividad.
Rechazamos de plano, por pernicioso a la organización seria y orgánica, el principio de indisciplina colectiva, por estar plenamente convencidos de que sin cohesión no podrá nunca llevarse a cabo una acción seria y de positivos beneficios para nuestra clase, máxime cuando nuestros enemigos, los capitalistas, obran siempre de acuerdo, cuando se trata [de] defender sus privilegios de clase parasitaria, poseedora de lo que no produce, abandonando, frente a su enemigo común, la clase trabajadora organizada, todas las rencillas caseras que aparentemente la tienen dividida.
Las organizaciones obreras tienen sus órganos propios y autorizados, donde todos los componentes tenemos la libertad de exponer nuestros puntos de vista sobre los asuntos que atañen a los intereses colectivos y fuera de las asambleas los cuerpos representativos, elegidos por la voluntad de la mayoría que de hecho representan la voluntad colectiva.
Muchas veces, en nombre de esa mal entendida Libertad, se defienden los intereses ajenos, los intereses capitalistas, consciente o inconscientemente. Ya se ha dicho muchas veces: la burguesía sabe que el día en que los trabajadores lleguen a ponerse de acuerdo para realizar una acción conjunta, ha terminado para siempre su predominio. Miles de ejemplos existen que fortifican esta opinión. Ningún gremio en Buenos Aires ha llegado a condiciones de vida y de trabajo tan ventajosas como las del gremio marítimo, debido, precisamente, a que ningún gremio ha logrado la cohesión y disciplina a que él ha llegado. Los charlatanes de oficio que consideran la intriga como medio de combatir a los que no piensan como ellos no tienen cabida en nuestras filas. Entre nosotros todos discuten, todos opinan, pero nadie puede dividir porque división significa desorganización, impotencia.
Tenemos el gremio ferroviario, que otrora fuera fuerte, en plena desorganización y como consecuencia entregado a la voluntad de los capitalistas, por obra de algunos charlatanes que hicieron de la calumnia, del insulto soez un medio natural para medrar a costa de los trabajadores que no han sido capaces de comprender que en muchos casos, en nombre de las más nobles ideas, se defienden los más bastardos intereses.
Escribimos estas líneas convencidos de que nuestros enemigos, derrotados en buena lid, han de apelar, como ya lo intentaron, a medios bajos y ruines como la intriga y la calumnia, para obtener la revancha de la derrota que, debido a nuestra inconfundible unidad de acción, han sufrido en su propio corazón, en lo que los capitalistas estiman más: su caja de hierro.

RAMÓN SUÁREZ

(Artigo recompilado por Hernán Díaz e publicado en “La Unión del Marino” en Buenos Aires o 14 de marzo de … 1919 e publicado no seu libro editado en Buenos Aires no ano 2008 “Ramón Suárez Picallo. Años de formación política”.)

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